El escrito original fue publicado en nuevatribuna.es el 4 de septiembre de 2026, dando el autor su autorización para su publicación en IEUS.
Señor Carabante. Hace un tiempo leí su artículo (ElPaís de 21 de mayo 2026) referido al problema de la vivienda y cómo enfrentarlo desde el planeamiento urbano.
Proclamar, desde la autoridad y difusión que le confiere su cargo de Delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, la conveniencia de incrementar la densidad, la edificabilidad de los nuevos desarrollos residenciales, (e incluso de determinados sectores de la ciudad ya consolidada), para responder a la necesidad de vivienda en Madrid y, por extensión en España, es un peligroso error y supone un apoyo a una burda y precipitada medida política. Una nueva ocurrencia sospechosa. Una nueva llamada al ladrillo, a la construcción como máquina de arrastre de la economía, que responde a las demandas incultas e interesadas del bloque inmobiliario, pero no garantiza la accesibilidad a una vivienda digna, en un lugar digno y eficiente, para la mayoría de la ciudadanía.