Shadow Kingdom. Bob Dylan

LP-DC-streaming y Apple TV. 2023. 

La pandemia del covid obligo a Dylan, como a todo el mundo, a parar su legendaria gira interminable iniciada en 1987 a una media de 100 conciertos por año. Durante el confinamiento de 2020 nos sorprendió con el largo tema “Murder Most Foul” sobre los años perdidos de los sesenta que luego integraría con la segunda novedad “False Prophet” el nuevo disco “Rough and Rowdy Ways” base de la actual gira que realiza por Europa.

Al año siguiente, todavía con las restricciones sanitarias se reunió con tres músicos conocidos, Don Was (bajo), T Bone Burnett (guitar) y Gred Leisz (mandolina, acordeón y guitarra Steel) y grabo 13 canciones muy conocidas y un tema instrumental de cierre. Sorprende la mejora notable en su voz y el exquisito tratamiento de los temas, que aun manteniendo lejanamente las melodías tienen un tratamiento muy diferenciado. “Just Like Tom Thumb’s Blues” de “Highway 61 Revisited” (1965) suena preciosa con la cadencia clásica en uno de sus temas más interpretados:

                    Cuando este perdido en la lluvia de Juárez

                    Y además estemos en Pascua

                    Y el sentido de la gravedad te falle

                    Y el negativismo no te saque de apuros

                    No hagas ningún aspaviento

                    Si bajas por la avenida Rue Morgue

                    Tienes allí unas cuantas mujeres hambrientas

                    Que te dejaran para el arrastre

Queen Jane Approximately” le antecede, de la misma manera que en disco original, pero la versión totalmente desnuda de “Tombostone Blues”, también de 1965 es uno de los temas más destacados de la grabación. La manera en que vocaliza y modela las frases le dan un significado más rotundo que en el tratamiento de rock enloquecido inicial. No puede haber una versión más distinta y a la vez tan satisfactoria:

                    Juan Bautista después de torturar a un ladrón

                    Mira hacia su héroe el Comandante-en-Jefe

                    Diciendo, “Dime gran héroe, pero con brevedad

                    ¿Hay algún agujero donde pueda vomitar?”

                    El Comandante-en-jefe le contesta mientras persigue una mosca

                    Diciendo, “Muerte a todos los que giman y lloren”

                    Y dejando caer una barra con pesas señala al cielo

                    Diciendo, “El cielo no es cobarde sino gallina”

                    Mamá está en la fabrica

                    No tiene zapatos

                    Papa en el callejón

                    Buscando la mecha

                    Y yo en la calle

                    Con los blues de la lapida

Dos temas de “Blonde on Blonde” (1966), “Most Likely You Go Your Way (and I’ll Go Mine”, y “Pledging My Time”, y uno de “Bringing It All Back Home”(1965), el siempre entrañable “It’s All Over Now, Baby Blue” completan la trilogía básica de mediados de los sesenta cuando en poco más de un año grabo estos discos:

                     Debes irte ahora, coge lo que necesites y creas que será suficiente

                     Pero lo que quieras conservar, sea lo que sea, mejor cógelo rápidamente

                     Ahí fuera esta tu huérfano con su pistola

                     Llorando como el fuego al sol

                     Cuidado los santos se están acercando

                     Y ya todo se acabó, Baby Blue

“The Wicked Messenger” y “I’ll Be Your Baby Tonight”, ambos de “John Wesley Harding” (1967), con la rotunda steel guitar, y “To be Alone with You” de Nashville Skyline” (1969) cierran las grabaciones de los años sesenta, nueve temas de trece.

“When I Paid My Masterpiece” (1971) no figura en ningún disco de estudio de Dylan y fue grabada por The Band en su disco “Cahoots”, aunque el musico de Duluth luego la incluyo en recopilatorios y en actuaciones en directo. Del mismo año “Watching the River Flow” solo figuro en single, y en esta versión suena de manera similar a como la toca con su actual grupo de acompañamiento y ofrece uno de los pocos solos de guitarra del concierto.

“Forever Young” de “Planet Waves” (1973) en una versión lenta y deliciosa muestra el fraseo atento de Dylan a lo que hoy es casi una ilusión que tiene más significado que en su momento cuando apenas se podia pensar en un futuro de 50 años después:

                    Que crezcas para ser riguroso

                    Que crezcas para ser leal

                    Que reconozcas siempre la verdad y veas a la luz rodeándote

                    Te mantengas recto y seas fuerte

                    Que permanezcas por siempre joven

                    Por siempre joven, por siempre joven

                    Que permanezcas por siempre joven

“What Was It You Wanted” del disco “Oh Mercy” (1989), mantiene ese fraseo de guitarra distante y esa cierta agonía que desprende la voz de Dylan:

                    ¿Qué es lo que querías?

                    Dímelo otra vez y así lo sabré

                    ¿Qué te está pasando?

                    ¿Qué pasa con tu espectáculo?

                    ¿Qué es lo que querías?

                    ¿Puedes repetírmelo?

                    Vuelvo en un minuto

                    Puedes atar cabos mientas tanto

Sin embargo, la sorpresa estaba por venir, dos semanas después del lanzamiento del disco apareció la versión cinematográfica en la que actores disfrazados de aventureros de los años 30 interpretan un concierto en directo en el Club Bon Bon repleta de humo de interminables cigarrillos y vasos de whisky. Bon Bon no existe aparte del verdadero en Marsella, Costa Azul francesa, se grabó en los estudios Warner que se debieron sentir espantados con la incorrección de ver fumando sin parar a los protagonistas.

Los músicos se acreditan al final de la película, pero no son tales, detrás de la mascarilla protectora del covid apenas se adivinan sus rostros. Solamente el de la mujer rubia del pelo largo que toca el contrabajo. En realidad, nadie toca nada, es un play back, y nadie disimula siquiera en aparentar tocar. La imagen en blanco y negro de garito sórdido de una novela de Raymond Chandler impregna el film.

Los musico son los únicos que llevan mascarilla en ese ambiente relajado y desmadrado de oscuridad casi permanente donde a veces el humo del tabaco no deja ver el escenario del tugurio de ambiente fantasmal, pero que nos recuerda que no hace mucho tiempo asi eran los conciertos en antros que ya no existen.

Divertida ocurrencia dylaniana, siempre a contracorriente a sus 82 años, dirigida por Alma Har’el que posiblemente sea lo único cierto en este desmadrado film como se puede apreciar en el trailer PMC